lunes, 2 de septiembre de 2024
Preparación para los Desastres en Maracaibo. Los Comités Locales de Emergencia
Atención Integral de Desastres en la Comunidad
viernes, 30 de agosto de 2024
¿El Ambiente es El Suprauniverso?
Elio Ríos Serrano
Maracaibo 6/7/20
La realidad es un todo, nada es fragmentado, ningún sistema es fragmentado. Perder esa
integridad lo hace un nuevo sistema. Para fines de nuestro conocimiento, entender cómo es un
sistema, hacemos esfuerzos didácticos y así poder llegar a entender mediante este proceso
metodológico de la fragmentación de la realidad, solo un ejercicio mental. Participamos de la
ciencia basada en la evidencia y de ella nos trataremos de aferrar para tratar este tema: ¿Es el
Ambiente es El Suprauniverso?
El ambiente, según la Teoría General de Sistemas, es el Universo. Sería falso seguir diciendo cual lo
hacían antes de la Convención de Estocolmo de 1972, que el ambiente es lo que nos rodea
(concepto vidocéntrico o biocéntrico), premiando a mi existencia como centro de la realidad y
dejando a la suerte de mi muerte, la existencia del ambiente. En cambio, el ecosistema es la
unidad mínima donde se desarrolla la vida (diversidad biológica), que ocupa un espacio en nuestro
Universo (biotopo) y tiene unas condiciones físicas y químicas (hábitat, no confundir con lugar).
Solo en nuestro planeta hay ecosistemas (ciencia basada en la evidencia), el ecosistema si es un
concepto vidocéntrico o biocéntrico, condición sine qua non (única, condición sin la cual no): Que
haya vida. En la Luna y otros lugares fuera de nuestro planeta, NO hay ecosistemas porque no hay
seres vivos (según las evidencias de la ciencia).
Pues sí, la realidad no es fragmentada. Se expresa como un conjunto de sistemas, que a su vez
pasan a ser componentes de otro sistema mayor, hasta llegar al Universo. El ecosistema donde
vivimos y compartimos se llama Maracaibo (las ciudades son ecosistemas). Los Biomas donde se
desarrolla nuestro ecosistema llamado Maracaibo, son por un lado el bosque seco tropical, al sur,
el bosque xerófito al norte y bosque costero o de manglar, al este. Estos biomas pertenecen a una
bioregión: La Bioregión de la Cuenca del Lago de Maracaibo. Esta bioregión está en la Biósfera,
ésta en nuestro planeta Madre Tierra. En esa nave espacial (como dice el periodista W. Martínez)
con la cual atravesamos el estéril espacio, viaja junto a otros cuerpos estelares en nuestro Sistema
Solar, que a la vez está en nuestra constelación, La Vía Láctea. Por último, a través de la Vía Láctea,
estamos y nos movemos en El Universo. Se nos acabó el tema: el Ambiente es El Universo. Decir
“Medio Ambiente”, es citar a la mitad del Universo.
Pero ante la ciencia no se puede acabar el tema. Tajantemente hemos afirmado: el Ambiente es El
Universo. Y reflexionamos y cuando la creación de El Universo, esa teoría de la gran explosión,
evento conocido como “Big Bam”, ¿dónde fue esa explosión?, ¿por qué sigue expandiéndose El
Universo, en cuál o sobre cuál sistema? ¿había un lugar o un sistema para explotar y se formara el
Universo, algo así como un Suprauniverso? ¿estamos contenidos en algo? De ser así, no se ha
acabado el tema, ¿será que el Ambiente es el Suprauniverso?
En estos últimos años, nos contaron de los Agujeros Negros que se tragan estrellas, hasta una
venezolana participó en la propuesta de su estructura, noticia para entender con mucha
inteligencia y demasiados estudios. Nos dicen que, especulativamente, como teoría a estudiar,
que estos Agujeros Negros pueden ser un portal, pero si hasta comen: se tragan estrellas. ¿Estos
Agujeros Negros de verdad serán un portal para pasar a otro lugar distinto a El Universo?, ¿serán
un portal para pasar al Suprauniverso?
Recordemos ahora a las clases de religión, recordemos la Biblia, en el Génesis que empieza algo así
como: “en el principio no había nada y Dios flotaba sobre las aguas”. Será que en la Biblia nos
enseñan que esa “nada” desde el principio, antes que Dios creara el Universo, es el Suprauniverso.
Será, según la Biblia, que el Suprauniverso, de existir él, ¿está compuesto de agua? El
Suprauniverso es un “mar” que nos soporta y allí flota El Universo en esa agua originaria, ¿y será
por eso que puede seguir expandiéndose?
Pensando en este tema del Suprauniverso, que nuestro Universo sigue expandiéndose sobre o en
él, me pregunto ¿hasta cuánto se podrá estirar o seguir expandiéndose? ¿y qué pasará cuando se
sobre pase los niveles de “complacencia” física? ¿será que se romperá el Universo y caeremos en
nuestro soporte primario, el Suprauniverso?
Pero al final recuerdo que ni siquiera se dará cuenta El Sistema Solar, La Vía Láctea, menos El
Universo, mucho menos El Suprauniverso, porque nuestra vida es tan corta, efímera dirían los
poetas, con los períodos de nuestros sistemas mayores, ni siquiera me enteraré que el Ambiente
es el Suprauniverso. Así que me conformo, hasta ahora, con seguir enseñando a mis alumnos que
el Ambiente es El Universo. Ya veremos a qué nos llevan las evidencias.
lunes, 12 de agosto de 2024
La semana de la Conservación en Venezuela es la Semana de la Biofilia
Elio Ríos Serrano
El título pareciera muy particular de un país, pero es la figura inicial, nuestra experiencia para proyectar a el resto del mundo. La biofilia es una figura para conceptuar el apego, la afinidad, el amor, “la atracción por la vida” (como dijo Erich Fromm en 1973), “capacidad de maravillarse por la vida” (dicho por Edward Willson en 1984). Todos coinciden en decir que es lógico que tengamos apego por la naturaleza, por el ambiente, porque somos parte de él. Es el amor al sitio donde nacimos, a nuestro planeta Madre Tierra.
Para nosotros, la Biofilia es la fuerza de la defensa de la naturaleza, la fuerza que mueve al ambientalista, a la ambientalista, en sus actuaciones ambientales. Nos enseñan en la escuela venezolana, desde chiquitos y chiquitas, el amor a la naturaleza. Que luego, la televisión y otros medios, nos distraigan de la naturaleza por intereses económicos, coloca a algún sector importante de la comunidad nacional, a ver en la naturaleza una oportunidad económica.
Esta efeméride, la Semana de la Conservación, comienza el último
domingo de mayo y termina con el Día Internacional de los Ambientalistas (4 de
junio) y el Día del Ambiente (5 de junio) es toda una semana demostrando, amor a
la naturaleza y al ambiente.
La biofilia es parte de las venezolanas y los venezolanos, especialmente de las personas pertenecientes a los diferentes movimientos ambientales. La palabra deriva de dos raíces del latín, bio, que significa
vida y filia, que significa amor o afinidad, es una lucha constante al desapego y el utilitarismo monetarista extremo, que ve en la naturaleza la fuente primaria de extracción, la propiedad de espacios y la explotación sin tregua de los factores ambientales.
A comienzos de los años cincuentas del siglo XX, el desplazamiento familiar desde el campo a las ciudades de Venezuela, la nostalgia de los ecosistemas del campo de muchas personas que accedieron a niveles diversos de poder y al sistema de educación público, se reflejó y se apoderó de la institucionalidad educativa, con proyección al poder ejecutivo. Fue así que decretaron, el Día del Árbol, se nombran la flor, el ave y árbol nacional, desarrollando además la Semana de la Conservación, que concluye el cinco de junio con la actual celebración del Día Mundial del Ambiente.
La Biofilia, Erich Fromm la coloca en el otro extremo de la necrofilia, colocando teóricamente que la biofilia, es un elemento transversal en la personalidad, no como simple expresión del “yo”. Erich Fromm coloca el término biofilia como la confrontación de la fuerza demoledora humana y la “valentía” moral de conservar con beneplácito lo natural. Quizás lo ve como una necesidad funcional, para no consumir la naturaleza, más allá de su capacidad. Es un enfoque que justifica o nos hace entender, el enfoque conservacionista del movimiento ambiental.
Edward Wilson publica concepto de biofilia en el Libro “La Hipótesis de la Biofilia”, en el cual indica que hay una capacidad natural de querer, de tener afinidad por lo natural, por la naturaleza, porque somos naturales. Eso nos permite interrelacionarnos con la naturaleza, quizás es un apego innato que permite que mantengamos los factores naturales y las funciones ecológicas, que sea suficiente para seguir nuestra presencia, construcciones y actividades humanas, como especie, en un contenedor o nivel ecológico, llamado ecosistema, bioma, bioregión, biósfera, ambiente.
"Perros de Paja, Reflexiones sobre los humanos y otros animales", obra de de John Gray, en la desarrolla que la biofilia, une precariamente a la humanidad, con La Tierra. Asegura que este concepto mueve a los ambientalistas para conservar los territorios naturales, en estado silvestre.
Cada autor nos convence que la confrontación entre el pensamiento desarrollista extremo, se logra por el afloramiento de la biofilia de un grupo de personas. Hemos dicho que ser ambientalista es peligroso, por cuanto, al aflorar la biofilia en defensa de un nivel ecológico, se desarrolla la defensa del interés económico. Es la defensa a la querencia natural contra a ultranza de la inversión y de los ingresos futuros . Por esto son capaces de devastar a quien ejerza la defensa ambiental.
Creemos en la Educación Ambiental como la edificadora de la sustentabilidad, como guía y base de la formación del ciudadano necesario, con buenas actitudes sociales y ambientales, lo que lo guía al modelo sustentable. La biofilia es un referente moral para esa formación. Es necesario que los educadores ambientales, las educadoras ambientales, las y los ambientalistas conozcamos la biofilia.
Somos de la opinión, que la Semana de la Conservación en Venezuela, es la Semana de la Biofilia y la debemos entender como un proceso o elemento de Educación Ambiental.
jueves, 1 de agosto de 2024
Resiliencia del Sistema
Lago de Maracaibo
Elio Ríos Serrano
2024
El Sistema Lago de
Maracaibo
El Sistema Lago de Maracaibo o bioregión Cuenca del Lago de
Maracaibo, a través del tiempo, ha venido siendo atacado, a pesar de lo cual ha
persistido como Lago en su estructura física y biológica, como en su
funcionamiento de los niveles ecológicos. El sistema Lago de Maracaibo, a su
vez, pertenece al Sistema Cuenca del Lago de Maracaibo. El sistema Cuenca del
Lago de Maracaibo cuenta con tres sistemas plenamente reconocidos:
· *Un
sistema de territorio emergido que está compuesto por varias decenas de cuencas
que se extienden por la República Bolivariana de Venezuela y la República de
Colombia,
· *el
Lago del Sistema propiamente dicho, como eje central que recibe la influencia
de los territorios emergidos y de sí mismo, el Lago de Maracaibo, divido en
cuerpo al sur, Bahía de El Tablazo al norte y estrecho entre los dos anteriores
y además el último elemento,
· *el
Golfo de Venezuela, que es parte del sistema Mar Caribe, que componen un solo
sistema con los dos elementos anteriores.
La Resiliencia
La Resiliencia
Ecológica se debe entender como el resultado de un enfrentamiento de
un Ataque (Fenómeno que incide en un sistema,
de Naturaleza en forma de Masa o de Energía, con
una Magnitud, Intensidad y Carga -con
su Frecuencia y Periodo) contra la Estructura o Funcionamiento de
un Sistema Ecológico (Ecosistema, Bioma, Biorregión, Territorio,
Biósfera, Planeta Madre Tierra, Sistema Solar, Vía Láctea, Universo) o de
un Sistema Biológico (Célula, Tejido, Aparato, Sistema, Individuo,
Población, Comunidad), con un resultado diferente a la desaparición, más bien
con un resultado de la persistencia y funcionamiento del sistema.
Cualquier fenómeno que incida en un sistema
ecológico o biológico, éste tendrá características estructurales y funcionales
para contrarrestar o si es posible anular el efecto deletéreo del primero. A
esta contienda se le llama Resiliencia,
que es directamente proporcional a la Resistencia e inversamente proporcional a
el Ataque.
Cuando
existe un ataque a la estructura o funcionamiento de un sistema, el resultado
es por un lado la alteración o no del sistema. El sistema puede o no seguir
funcionando ante el ataque, de ser el primer caso se le dice que fue
resiliente, si experimentó resiliencia.
Historia de la Resiliencia
La
Resiliencia ha venido evolucionando desde hace muchos años. Ya en el Siglo
XVII, Francis Bacon define la resiliencia como “el resurgir”. La Resiliencia es
una definición que se usa desde el siglo diecinueve en la Ciencia de los
Materiales, que luego se extendió a psicología y en pleno siglo veinte entró en
biología y ecología. Fue Crawford Stanley Holling (6 de diciembre de 1930 al 16
de agosto de 2019), un ecológo de origen canadiense, quien publicó en 1973
“Resiliencia y estabilidad de los sistemas ecológicos” (Resilience and Stability of Ecological
System) en la Revista “Annual Review of Ecology and Sistematica”. Dentro del
esquema de la Ciencia de los materiales existe el Límite Elástico, que puede
definirse como la fuerza máxima que se le puede aplicar a un material sin que
éste llegue a sufrir una deformación permanente. Para la Resiliencia Ecológica
pudiera aplicarse este término, Límite Elástico Ecológico, como el Ataque
máximo que se le puede aplicar a un Nivel Ecológico (ecosistema, bioma,
bioregión, biósfera, planeta) sin sufrir
alteración permanente. Existen adaptaciones a diferentes escenarios en la
sociedad moderna, como el caso de la Resiliencia del Agua, como una conexión de
seguridad (Seguridad de Agua WEF), se asocia a tener garantizado los
suministros de agua (W, por su nombre en inglés “water”), energía (E, por su
nombre en inglés “energy”) y alimento (F, por su nombre en inglés “food”). Esto
nos incluye que la posesión de insumos a un sistema como parte de la seguridad,
aumenta la resistencia y nos confiere Resiliencia ante algún Ataque.
Para definir la Resiliencia Ecológica contamos con una
diversidad de conceptos. La coincidencia está en que es una capacidad, que
tiene un sistema natural para “absorber” los efectos de un cambio,
reorganizarse, adaptarse al nuevo contexto o realidad, pero manteniendo en
forma esencial la misma estructura y funcionamiento, que antes.
Para nuestro equipo, la Resiliencia ecológica es el resultado
de una “contienda” entre un ataque a la estructura o al funcionamiento del
sistema y la Resistencia o Características del Sistema capaces de enfrentar el
ataque (Elio Ríos Serrano). Creemos que la Resiliencia no es constante, sino
que es un resultado ante un ataque. Mientras el sistema esté mejor dotado, mejor
organizado y mejor preparado, tiene más oportunidades ese sistema de seguir
funcionando a pesas de las pérdidas estructurales o funcionales.
Métrica de la
Resiliencia
El ataque puede ser de diferentes intensidades, a mayor
intensidad, mayor energía o mayor masa, puede
vulnerar más el sistema. Puede ser constante o permanente, puede ser expresado
como un fenómeno a repetición constante o no o fenómeno de carga (porcentaje de
aparición de un fenómeno que pueda afectar al sistema).
La Resiliencia Ecológica, es directamente proporcional a la
Resistencia del Sistema y sus características. La Resiliencia Ecológica,
es inversamente proporcional al Ataque y sus características.
El lago de Maracaibo ha demostrado, que tiene una Capacidad:
·
Para
absorber los factores que pudieran afectarlo y sus efectos ante los cambios que
pudieran desencarnar
·
Para
reorganizarse y
·
Para
adaptarse
·
Para
defender sus componentes
·
Para
afrontar las crisis
Para medir la Resiliencia se propuesto, que se mida el tiempo
que tarda en volver a la normalidad o midiendo qué tan bien absorbe el cambio y
mantiene su misma función el sistema (nivel ecológico o nivel biológico)
Es interesante entender que siempre el cambio, estará
presente y que nada está quieto, que todo cambia constantemente en la naturaleza
o en la humanidad y su sociedad. Los cambios se aprecian, pero a veces, o en
muchas veces no nos damos cuenta a primera vista. A través del tiempo. Los
cambios también cambian, antes en la una parte, luego en otra parte o toda la
estructura, en forma lenta y gradual o en forma brusca y en forma de perturbación
inesperada. Solo hay que buscar los indicadores apropiados.
Puede decirse hasta ahora, la Cuenca del Lago de Maracaibo ha
gozado de Resiliencia Ecológica. Ha tenido capacidad ante tantos ataques (vertido
inadecuado de desechos contaminantes, derrames petroleros, escapes de gas,
construcciones desde la superficie, modificación de su costa). El Lago ha reaccionado
ante esos cambios, sin modificar en forma importante su estructura y
funcionamiento, su diversidad biológica, aunque tenga pérdidas (parciales o
totales).
Para medir la Resiliencia Ecológica del Lago de Maracaibo, se
puede por un lado medir el alcance de
las perturbaciones (Ataques) y que el Lago de Maracaibo sea capaz de tene3r
mecanismos para manejarlo (Resistencia). Por otro lado se puede medir qué tiempo
se necesita para volver el Lago de Maracaibo a su condición habitual o de
equilibrio, que hasta ahora es solo a nivel parcial.
La introducción de desechos sólidos contaminantes (desechos
sólidos mal dispuestos, que no fueron al vertedero municipal) vertidos al lago
de Maracaibo desde la ciudad de Maracaibo proviene de los desechos sólidos no recogidos
por los organismos Municipales o Institutos de Aseo Urbano.
El Instituto Municipal de Aseo Urbano del Municipio Maracaibo
(IMAU) indica que para 2023-2024, la ciudad de Maracaibo produce un mil
doscientos toneladas de desechos sólidos diarios. Sería un total cuatrocientos
treinta y ocho mil toneladas de desechos sólidos al año.
En esas mismas declaraciones a la prensa, indican que la capacidad de recolección IMAU, es de quinientos
cincuenta toneladas diarias. Dejan de recogerse seis cientos cincuenta
toneladas diariamente. Al año sería, doscientos treinta y siete mil doscientos
cincuenta que se vierten inadecuadamente en calles, avenidas, terrenos y
cañadas y que ingresan al Lago de Maracaibo.
Existe una comunicación directa y a través de las cañadas de
este territorio emergido llamado Maracaibo. A través de las escorrentías
superficiales de las lluvias con el Lago de Maracaibo, en forma mecánica llevan
los desechos sólidos inadecuadamente vertidos. Las escorrentías no solo son las
lluvias, están conformadas por aguas de lluvias corriendo por las calles y
avenidas de la ciudad, fluidos cloacales (aguas servidas) que por colapso salen
de la red de cloacas y por derrames de agua potable (roturas del acueducto) a
través de las cañadas o directamente a la costa. En la historia se perdió que
Maracaibo tiene un río, el Río El Manglar, que con el tiempo le colocaron el
nombre de Cañada Morillo, curso que permanentemente tiene flujo de aguas
naturales y servidas.
Este ataque al Lago de Maracaibo, la introducción de desechos
sólidos al Lago de Maracaibo, tiene indicadores. Se debe tomar la declaración
del IMAU, que al año debe entrar desde la Ciudad de Maracaibo al lago de
Maracaibo, doscientos treinta y siete mil doscientos cincuenta toneladas de
desechos sólidos inadecuadamente dispuestos.
La Resistencia del Lago de Maracaibo está compuesta por sus
corrientes y mareas, su irregularidad geográfica de la costa, las
características físicas de sus aguas. Se agrega la acción de organismos oficiales
y grupos ambientalistas que recogen los desechos sólidos contaminantes de las orillas
del Lago de Maracaibo. Para el Día Mundial de las playas, que se celebra el tercer
sábado de cada mes de septiembre, entre los años 2017 y 2023, se recogieron en
las orillas del Lago de Maracaibo veintitrés toneladas 23.45055 toneladas de
desechos sólidos inadecuadamente vertidos en la orillas.
Se establecería de la siguiente forma: la Resiliencia del
Lago de Maracaibo ante el Vertido inadecuado de desechos sólidos (RE) se
calculará con la división de la cantidad de desechos recogidos por los
Organismos Oficiales y los Grupos Ambientalistas en las orillas del lago de
Maracaibo (Resistencia), divididos entre los desechos vertidos que llegan a la
orilla (Ataque). El resultado mejor ante el vertido de desechos sólidos desde
Maracaibo, debería ser uno, es decir, todos
desechos que entre al lago de Maracaibo, debe ser recogido.
En el período 2017 y 2023, se dejaron de recoger un millón
seis cientos sesenta mil setecientos cincuenta toneladas de desechos sólidos
mal dispuestos. Para ese mismo período en el Día Mundial de las Playas se
recogieron veintitrés toneladas con
cuarenta y cinco mil cincuenta y cinco kilogramos.
RE= 23,45055 / 1.660.750 RE= 0,00014120457624567
Resiliencia del Lago de Maracaibo ante los desechos sólidos
inadecuadamente vertidos a sus aguas es igual a dividir lo recogido en el Día
Mundial de las Playas en el período 2017-2023, entre los desechos sólidos
inadecuadamente vertidos en la ciudad de Maracaibo para el mismo período.
En abril de 2024 se dio la noticia de la recolección mediante
un plan Especial de Recolección de desechos sólidos en las orillas del lago de
Maracaibo, realizado por el Instituto para la Conservación de la Cuenca del
Lago de Maracaibo (ICLAM) y la Dirección Regional del Ministerio del Poder
Popular para el Ecosocialismo que estimaron en ciento ochenta mil toneladas
recogidas:
RE= 180.000 /
1.660.750 RE= 0,108384765919012494
Conclusión
El Lago de Maracaibo recibe toneladas de desechos sólidos al
año.
Las características mecánicas del Lago de Maracaibo permiten echar
a los desechos sólidos a sus orillas.
La simple fórmula de recolección de desechos sólidos en las
orillas del Lago entre el vertido de desechos sólidos, es insuficiente para
determinar el éxito de la resistencia sobre el ataque (resiliencia). Deben
ampliarse la fórmula.
La observación simple y las evidencias científicas sobre los parámetros de batimetría, corrientes,
diversidad biológica del Lago de Maracaibo, no se han visto alterada por la
cantidad de desechos sólido mal dispuestos que entran al Lago de Maracaibo y
los mecanismos de resistencia de este cuerpo de agua.
Como la relación que existe entre los mecanismos de
funcionamiento del Lago de Maracaibo y la cantidad de desechos sólidos mal
dispuestos que entra a él, no ha llegado al Límite Elástico Ecológico (en este
caso, la cantidad de vertido de desechos sólidos en el Lago de Maracaibo).
Hasta ahora, el Lago de Maracaibo ha sido resistente, porque
ha tenido resiliencia ante el ataque compuesto por el vertido inadecuado de desechos
sólidos a sus aguas desde la Ciudad de Maracaibo.
martes, 30 de julio de 2024
La Conservación contra la evolución
La Conservación contra la evolución
Por Elio Ríos
Maracaibo, 30 de julio de 2024
Darwin visitó las ecuatorianas Islas Galápagos: son 13 islas volcánicas
grandes, 6 islas más pequeñas y 107 rocas e islotes, distribuidas todas
alrededor de la línea de la línea ecuatorial. Allí terminó de entender entre
pinzones y otras especies de su abundante y aislada diversidad biológica, que
los seres vivos éramos cambiantes, sus especies, con la ecología: cambios a
merced de sus relaciones con el hábitat (condiciones físicas y químicas) y con
la diversidad biológica. Somos el resultado de la genética y del ambiente.
Desde entonces entendemos la EVOLUCIÓN, como es el conjunto de transformaciones
o cambios en los individuos de una especie a través del tiempo, lo cual ha
originado la diversidad de formas de vida que existen sobre nuestro planeta, La
Madre Tierra, a partir de un antepasado común.
Hoy se sabe, por ejemplo, que las radiaciones solares son fuente de mutaciones,
pero en general todo el hábitat (condiciones físicas y químicas) reta a la vida
y los otros seres vivos, te invitan a cambiar para sobrevivir, actualmente enfocado
en la resiliencia (cuando un sistema es tacado en su estructura o en su
funcionamiento, persiste y sigue funcionando). La resiliencia es fuente de
diversidad biológica. Es decir, los
organismos se deben luchar o huir, persistir y como obligación de vida, adaptarse.
Si no cambia la especie, ésta desaparece y si se adapta, que lo hace en forma
gradual, al final la especie, como era al principio de ese estrés ambiental que
se enmarca en la resiliencia, por las nuevas características adquiridas, desaparece
en su antigua expresión, dando paso a la nueva presentación evolutiva: una
nueva especie. Ante esto, la conservación como política ambiental, es una
situación difícil en nuestro planeta. La política debería ser, no intervenir en
los procesos naturales, ni ocupación ni devastación, tampoco contaminación.
Volquemos la mirada a los mares primitivos, hace unos cuatro mil millones de
años. En esos mares originarios solo había o predominaban condiciones
anaeróbicas (fata de oxígeno) y seres heterótrofos, es decir, que necesitan
“comer” una fuente de energía (el de más alto rendimiento energético es la glucosa),
porque no pueden producir su propio alimento. Eran los procarióticos. Estos
seres, se indica con evidencia, que eran reductores, no dependían de oxígeno.
Un evento maravilloso fue la aparición de los seres autótrofos, seres
que podían procesar de la luz solar para elaborar la glucosa, su propia fuente
de energía para su metabolismo, proceso conocido como fotosíntesis. Al final de
la fotosíntesis, se genera la glucosa preciada, agua y oxígeno.
Pero fue tanta cantidad de oxígeno, que los medios y los ecosistemas no
podían procesarlo, se acumulaba en los mares originarios y se salía o pasaba a
la atmósfera. El oxígeno pronto se convirtió en una contaminación,
generando un cambio del hábitat (condiciones físicas y químicas) planeta. Se
llama contaminación a cualquier energía o masa que entra, se introduce o
aparece en un nivel ecológico (ecosistema, bioma, bioregión o biósfera) o en
uno de los medios de nuestro planeta, como son: la hidrósfera, la atmósfera o la litósfera, sin que el
sistema pueda procesarlo y si es posible, acabarlo, por lo cual persiste y
puede crear cambios, ataques a la composición, estructura o funcionamiento de
cada uno de los nombrados o sus elementos.
Por ello, ante la aparición del oxígeno presente en los mares originarios, se produjo
o determinó un viraje en la composición de la diversidad biológica: los
organismos reductores cedieron su predominio a los seres con metabolismo
oxidativo. Fueron aumentando las poblaciones de seres oxidativos y apareciendo
nuevas líneas evolutivas. En todo ese desenvolvimiento de la vida, del
aumento del oxígeno, hubo reacciones químicas que oxidaron la molécula de
oxígeno y se formó el ozono atmosférico, poniendo azulito el cielo. Fue así con
este nuevo cambio del hábitat del planeta Madre Tierra, que saltaron las
especies desde el agua a la superficie, creando ecosistemas emergidos. También
desde esa contaminación de oxígeno, al tiempo evolutivo, surgió nuestra especie, la humanidad. ¡Increíble!,
¡somos producto de una contaminación!
En conclusión, pendiente con lo que hacemos, que la contaminación es
fuente de cambios del hábitat y cambios evolutivos de las especies existentes.
La humanidad por su forma o estilo de vida genera devastación de especies y ecosistemas.
La humanidad también produce contaminación
(introducción de materiales y energía en forma inadecuada a los ecosistemas,
por lo cual persiste) y esto puede generar estrés ambiental, que lesiona e
incluso, devasta especies, que pudiera
abrir un camino resiliente inesperado o en forma más acelerada de los cambios
de las especies para adaptarse, es decir que, con la contaminación propiciamos
la evolución.
La conservación es mantener los ecosistemas y las especies como están en este
momento, para siempre, es una foto eterna de lo ambiental. En muchos casos las
leyes y planes de ordenamiento del territorio y demás gestiones ambientales
legales y gubernamentales para proteger especies y ecosistemas, procuran fines
utilitarios, preservar, hacer manejo y mantener “los recursos” naturales al
servicio de la humanidad. No es una protección real a un factor ambiental,
sino, a un factor para poseer o explotar.
La conservación desde los estudios de Darwin, pareciera imposible, todas
las especies evolucionan o evolucionarán. Una especie desaparece en función de
su evolución a otra especie. Es por eso que reflexionamos que la conservación
no debe ser el objetivo de la humanidad como acción ambientalista, pues esta
tarea, la conservación sería imposible, se opones a las leyes naturales, se
opone a la evolución. Debe enfocarse a respetar los niveles ecológicos y a las
especies, a través del desarrollo sustentable que se maneja desde la reunión de
Estocolmo en 1972. En ella se plantea que la humanidad debe desarrollarse
respetándose a sí misma y al ambiente.
Ya debemos echar al traste el consumismo, la intromisión en los procesos
naturales, la introducción de tantos factores materiales o en forma de energía (contaminación),
además de devastar los ecosistemas y consumir la existencia de especies a los niveles
ecológicos (ecosistemas, bioma, bioregión, biósfera, planeta). Reiteramos, lo
que estamos haciendo con esas prácticas para no forzar la evolución produciendo
el estrés biológico creando nuevas condiciones físicas o químicas (hábitat) y
alterando la integridad de las especies.
El conservacionismo estuvo de moda al final del siglo XX, los años setentas y
hasta un poco de los ochentas del siglo pasado predominó la tendencia
conservacionista y lo echó a un lado el ambientalismo integral. La tendencia
integral ambientalista o ecologista a partir de la Cumbre de Estocolmo del
Ambiente Humano en 1972, tiene una visión que relaciona a la humanidad no como
el centro y dueño del ambiente, sino que es un factor participante como otra
circunstancia protagónica ambiental. Sus acciones pueden incidir en la
estructura y el desarrollo ambiental.
Es por eso que debemos pasar a planificar con un nuevo paradigma: la no
interferencia. Debemos seguir luchando por la educación ambiental que haga la
nbnueva cultira ambientalista de desarrollo sustentable. Debemos desarrollar procesos
humanos y tecnología limpia. Debemos entender y cerra los ciclos como en la
naturaleza y establecer la logística (de bienes, servicios, personal y
energía), como un ciclo (ciclo logístico integral). Debemos no interferir con
espacios naturales y hacer corredores ambientales que unan los espacios
protegidos y que además éstos también gocen de la protección.
Contra la evolución no se puede luchar. El conservacionismo definitivamente
no se puede ejercer por no poder con la evolución de las especies. Debe dar
paso al ambientalismo integral y a la educación ambiental como madre de los
cambios necesarios para un mundo mejor.

