Elio Ríos
Maracaibo, 23 8 2015
La malaria es una enfermedad para sitaria ocasionada por el plasmodio, metaxénica (meta: a través xeno: extranjero, trasmitida por un vector) trasmitida por la mosquita del genero anófeles. En Venezuela al son de la creación del Ministerio de Sanidad en enero de 1936, se designa el 27 de julio de ese año al médico trujillano Arnoldo Gabaldón para que abriera una institución adscrita al ministerio que se encargara de erradicar la malaria. En aquellos tiempos el territorio de Venezuela casi en su totalidad era zona malñarica por lo que no fue una papita llevar a cabo la lucha contra la terrible enfermedad.
Gabaldón
diagnósticó que el ambiente y la sociedad eran determinantes de la salud
y podía ser un un riesgo para adquirir enfermedades. Sus políticas
fueron de detección del problema malárico y sus coadyuvantes sociales y
ambientales. Reconoció al vector en sus bioregiones y hasta describió
especies propias de Venezuela (Anopheles nueñeztovaris). Con la
adquisisción de los insecticidas en los años 40's y el desarrollo de
nuevos tratamientos para las personas infectadas por el plasmodio, se
expandió el efecto de la lucha, que ya para 1963 Venezuela fue
certificada como país que controló la malaria.Venezuela no es un país aislado ni de fronteras
herméticas por lo cual volvemos a tener malaria, teniendo constantemente
estrategias de “mantenimiento” para poder controlar los casos que vayan a apareciendo.
La erradicación o control de la malaria no
ocurrió en países vecinos, en África ni en Asia. Mientras el esfuerzo no sea
mundial, la malaria persistirá en los hígados y glóbulos blancos humanos. Mi
profesor Pablo Reyes me comentó que “el problema es que es una enfermedad que
no les da a los países desarrollados. No es como el polio que les da a todo el
mundo. El polio le dio hasta a un presidente de Estados Unidos, la malaria no
les da en los países industrializados. Por eso no acabamos con ella.”
En estos momentos el Presidente de la R.B de Venezuela
aprueba unos recursos cuantiosos para aplicar en la disminución sustancial de
la malaria en la zona del escudo guayanés, en el estado Bolívar y los otros
estados afectados por el tránsito de los enfermos de esta zona o de baja trasmisión. Pero debería hacerse el
mismo esfuerzo en Colombia, en Brasil, en nuestra Guayana Esequiba y el resto
del mundo afectado. El virus del Ébola determina tanto daño que las personas
afectadas no avanzan, en cambio las personas con infectación por malaria si
viajan y pueden llevar “la semilla” de un brote de la enfermedad en otra zona y
hasta otra región o país.
Estoy de acuerdo con mi profesor, mientras la
malaria sea una enfermedad de pobres, de campesinos, de Latinoamérica y El
Caribe, de África y Asia, no llamará la atención para una cruzada mundial de
erradicación. Mientras tanto la Organización Mundial de la Saluds (OMS) pide a
nuestros países maláricos que hagamos los esfuerzos de erradicación como metas
del milenio y los países desarrollados soslayan su responsabilidad sobre esos países
por ellos depaupaerados. El cordón malárico seguirá.
Elio Ríos
No hay comentarios:
Publicar un comentario